La gente no se da cuenta de lo absurda que es realmente esta vista.

Una cámara. En un robot. En Marte.

Construido por humanos en un planeta a 140 millones de millas de distancia, lanzado en un cohete, aterrizado usando una grúa aérea, y ahora recorriendo un desierto alienígena tomando fotos tan detalladas que puedes contar las rocas.